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Elecciones 2019

Portada  |  20 octubre 2019

¿Cómo será el plan de control de precios de Alberto Fernández?

El congelamiento de precios, la reformulación del programa Precios Cuidados, la pauta salarial 2020 y la ley de góndolas, serán los cuatro ejes centrales de la negociación a partir del 28 de octubre si Alberto Fernández es el próximo presidente.

Por Virginia Porcella

El congelamiento de precios o incluso una regresión, la reformulación del programa Precios Cuidados, la pauta salarial 2020 y la ley de góndolas, serán los cuatro ejes centrales de la negociación que supermercados y sus proveedores deberán enfrentar a partir del 28 de octubre si el resultado electoral confirma a Alberto Fernández como el próximo Presidente. Y todos, claro, mueven sus fichas de acuerdo al plan que se viene. Acá los principales 5 puntos:

  • Sin duda, el punto de mayor conflicto es los precios. La discusión se basará en acordar un avance de precios desfasado de la pauta salarial, que iría por encima de los aumentos como mecanismo de recomposición ingresos. La clave es el punto de partida de los precios, que inicialmente podrían tener un período de congelamiento. La pregunta que se hacen hoy es al valor de qué momento regirán las nuevas reglas. Los incrementos en las listas que los supermercados ya están recibiendo por parte de sus proveedores –que acusan de hasta 15%- a modo de “colchón” ante la inminencia del pacto les hace suponer que la nueva administración les exigirá un retroceso a una fecha anterior al acuerdo. En ese sentido, esta semana será clave en materia de aumentos ya que intuitivamente imaginan que esa fecha se fijaría a partir de la primera semana post electoral.

  • En contrapartida al “descalce” entre el avance de precios y salarios, esto es “si se acuerda que los precios suban 5 y los salarios 10”, según grafican en el sector, los empresarios reclamarán mayor flexibilidad laboral. Celebran la previsibilidad en materia de suba de salarios que regiría pero apuntan a compensar la pérdida con mayor productividad.

  • Los programas Precios Esenciales y Precios Cuidados serán, por supuesto, parte de la discusión. El primero (esenciales) se eliminará mientras que el segundo quedará reformulado. El nuevo Precios Cuidados quedaría achicado a una canasta de menos de la mitad de productos básicos, en total 200, pero de marcas líderes. El concepto detrás de esta iniciativa es invertir la lógica y acordar los precios más caros del mercado, no los más baratos. Es decir, si bajo el programa Precios Cuidados se negocian los precios de las marcas líderes, difícilmente otros precios de marcas menores superen esa referencia. Paradójicamente, aunque acordados, los precios cuidados serían los precios más caros.

  • En paralelo, se mantendría como se anunció la baja del IVA de alimentos básicos, circunscripta a las tarjetas asociadas a los planes sociales, lo que implica el desafío de evitar la extracción en efectivo inicial para pagar en efectivo los consumos durante el mes.

  • Por último, la ley de góndolas. La iniciativa divide aguas en el sector: los proveedores, que rechazan cualquier tipo de proyecto en ese sentido, buscan el apoyo de los supermercados. Entre las grandes cadenas tampoco cae bien la idea pero la resistencia es más tibia. Les sirve para quejarse por las listas de aumentos que temen no pueden trasladar al público sin que se caigan las ventas, con lo que terminan absorbiendo pérdidas. “Les cuesta entender que, en definitiva, la demanda es la define la proporción de la góndola: basta con ver lo que pasa con las segundas marcas de gaseosas, que cada vez tienen más espacio porque cada vez se venden más”, dice un supermercadista, que admite que “la peor parte y el mayor costo” derivado de la ley se lo llevan los proveedores.

 

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