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Portada  |  19 marzo 2019

Radiografía de la probation: la puerta giratoria de la inseguridad

Muchas veces, las personas que cometieron robos a mano armada o intentos de homicidio son beneficiados con la probation que debería ser aplicada para quienes cometen delitos leves. Te contamos porque Telefe Noticias porque el sentido de esta figura legal fue totalmente desviado.

La probation refiere a una suspensión de un determinado juicio penal. Es aplicada- teóricamente- a personas que cometieron un delito “leve”, como hurtos, delitos culposos, falsificaciones, y que no poseen ningún antecedente penal. Constituye una respuesta más humana en la justicia penal, porque evita los aspectos negativos del encarcelamiento y se enfoca en la resocialización. Quien recibe una probation debe cumplir con los requisitos dictaminados por el juez- como hacer trabajos comunitarios, donaciones, o firmar en un patronato de liberados y someterse ante su cuidado. Ante la decisión del juez, es este patronato de liberados quien debe controlar que el delincuente se presente a firmar y cumpla con lo encomendado. Su función es también acompañar al acusado, preguntándole sobre su trabajo y situación actual. El fin último es alejarse de la reincidencia.

Ante la falta de recursos para sostener juicios estatales extensos, ante las cárceles llenas, la desorganización para ejercer control y el amontonamiento de causas penales en los juzgados, los jueces dan una “probation fácil”. Sorprendentemente, personas que cometieron delitos que no deberían tener este beneficio, como el robo a mano armada o intento de homicidio, son objeto de una probation. También sucede que varios delincuentes reciben este recurso más de una vez, cuando -por ley- una segunda probation puede obtenerse solo en caso de que hayan pasado 8 años desde la primera.

Pero eso no es todo. En este informe, Telefe Noticias te muestra que son muchos quienes directamente no cumplen su probation porque nadie los controla. Tal es el caso de Luciano y Claudia, dos personas que dejaron de cumplir las tareas comunitarias impuestas por el juez. Ellos mismos afirman que les hubiera gustado sentir un control gubernamental, visto como una forma de acompañamiento que los hubiera alejado del delito por completo. Hoy en día incluso piden ese acompañamiento.

La falta de control es sumamente evidente. En los patronatos de liberados los acusados entregan su DNI, esperan unos 5 minutos y reciben un papel directamente firmado por funcionarios del patronato, no por ellos mismos. Por otro lado, una trabajadora del patronato de liberados y dirigente gremial, así como también la directora del DCAEP (Dirección de control y asistencia de Ejecución Penal) aseguran que por la falta de recursos económicos y falta de personal es muy complicado controlar a quien cumple su probation. Hoy solo 26 personas estan contratadas en el ámbito federal para controlar más de 7 mil casos de probation. En provincia de Buenos Aires también escasea el personal necesario para controlar más de 16 mil casos.

Las fundaciones sociales, que reciben a los delincuentes para hacer trabajo comunitario o donaciones, son un actor más en este juego vicioso. Octavio Calderón, abogado de la fundación “Margarita Barrientos” cuenta que el patronato de liberados nunca los instruyó para hacer cumplir las probation y que nunca los convoca o controla. Además, el certificado de cumplimiento que las fundaciones deben darles a los delincuentes para que muestren en los patronatos son simples documentos Word, muy fáciles de falsificar.

Entonces, claro, sin capacidad de control, la probation es sinónimo de ficción, o trampa. Gracias a todo este círculo desorganizado, quienes cometen delitos graves se encuentran libres, con grandes posibilidades de reincidir. Esto representa un peligro contundente en la sociedad, y una justicia aún más desalentadora.

Agradecimientos: Estudio Biondi y Estudio Nobile. 

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